Cognoscitivismo Social.

El cognoscitivismo social es una teoría que está mucho más presente en la vida diaria que el conductismo. Esta teoría se basa en la imitación y en como el sujeto reacciona a si mismo con su aprendizaje, con esto me refiero a como el sujeto va siendo parte (muy conscientemente) del aprendizaje que está llevando a cabo. El cognitivismo social es una teoría, a mi punto de vista, mucho más sencilla para el sujeto que está recibiendo el aprendizaje ya que el mismo se va regulando, instruyendo, hasta evaluando, pero para el modelo el objetivo al que se quiere llegar puede tener muchas variables.

En este módulo leímos el capítulo 4, del libro teorías del aprendizaje de Dale H. Schunk. A pesar de que siempre hacemos un organizador gráfico, un glosario donde definimos cada concepto y además comentamos la teoría que leímos en clase, el cognitivismo no me quedaba muy claro (a diferencia del conductismo que solo con la lectura lo entendí perfectamente). Hasta que lleve toda esa teoría a la práctica fue cuando me quedo claro, supe definir los conceptos y dar más ejemplos a partir de los resultados que obtuve en mi tutoría, fue cuando por fin entendí la teoría. Otra cosa que me ayudó muchísimo a clarificar algunos conceptos en los que aún tenía cierta duda, fue un jugar una especie de trivia que nuestra maestra Alejandra Bado propuso. De manera muy conductista, para ser sinceros, la maestra nos motivó a realizar este juego y así pudimos entender y manejar los conceptos con nuestras propias palabras y teniendo como base nuestra experiencia adquirida en la tutoría.

Pienso que esta teoría y el conductismo van de la mano, yo haría una combinación de las dos para poder tener mejores resultados en los procesos de aprendizaje que tienen los sujetos. No puedo decidir entre una y otra ya que me parece que las dos tienen sus pros y sus contras. El conductismo es una manera más sencilla de llegar a tu objetivo pero tengo la sensación de que haces a sujeto como se te da la gana y eso no me parece aprendizaje, si no, obediencia aun así tiene ciertas cosas buenas como los reforzadores que motivan al sujeto y varias líneas teóricas que se pueden rescatar.  Y en el cognitivismo me contradigo muchísimo, el hecho de imitar me parece una manera más sencilla para aprender aunque pienso que es un tanto repetir conductas y no un verdadero aprendizaje. Pero al mismo tiempo pienso que aunque sea imitación y aprendizaje por observación, el sujeto reaccionara y tendrá resultados diferentes, ya que es una persona distinta y lo desarrollara a su manera.

Aquí comparto parte del análisis que realice en mi tutoría, fueron las cosas que yo descubrí los resultados que obtuve:

Gracias a esta actividad, me di cuenta de muchas cosas. Una de ellas fue que no es nada sencillo trabajar con adolescentes, me costó mucho trabajo poder llegar a acuerdos que les beneficiaran tanto a ellos como a mí y que aparte de eso los tuviera motivados y con ganas de realizar la coreografía. Esta teoría, a mi punto de vista, es más complicada que el conductismo, ya que, todo depende del sujeto con el que estés trabajando, dependes totalmente de su disposición, de su compromiso contigo y por supuesto, del humor en el que se levante ese día.

Aun así, me gustó mucho ver la manera de comportarse de mis hermanos, el control que tienen sobre ellos mismos y la autorregulación que sucede de una manera nata. Me llamo mucho la atención que necesitaban uno del otro para retroalimentarse y que dependiendo del contexto en el que estuviéramos ellos reaccionaban de manera diferente a la actividad.

Es muy interesante ver como los sujetos piensan que no tienen la suficiente capacidad para realizar cualquier actividad pero a la hora de realizarla y tener a un modelo que este con ellos en el proceso, se les facilita y es algo que ni ellos mismos pueden creer. Pero, a pesar de esto, me di cuenta que César no tenía toda la disposición de hacerlo y esto afecto muchísimo en su proceso de aprendizaje, con esto me queda claro que siempre debe de haber motivadores, reforzadores y cosas que apoyen su desarrollo, pero si el sujeto no tiene las ganas o la disposición de hacer la actividad, muy difícilmente lograras el objetivo.

Como ya lo dije en el principio, aplicar esta teoría me costó mucho más trabajo que la primera, pero creo que ahora si vi realmente el cambio que hubo en los sujetos. Fue un reto lograr todo lo que logramos “tras bambalinas” pero estoy satisfecha, no fue solamente que los sujetos se hayan aprendido la coreografía, si no el hecho de haber reforzado ciertas actitudes en su persona para desenvolverse mejor en un futuro. Y por supuesto, haber aprendido una manera eficaz de que ellos realicen varias actividades.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *